Probamos las Saucony Kinvara 11: Nuestra elección para volver después del confinamiento.

Después de un par de meses intentando entrenar en casa, y con muchas ganas de volver a “quemar suela” hemos elegido una de nuestras marcas favoritas, Saucony, para volver a los entrenamientos con una zapatilla muy versátil, la Saucony Kinvara 11.

La gran novedad Saucony Kinvara 11 es el nuevo material de su mediasuela, que PWRRUN que las diferencia de las Kinvara 10.

Un drop de 4 mm y muy ligeras (aprox 233 g.) que aporta una sensación muy cómoda desde las primeras zancadas.

Si tuviéramos que resumir en una sola característica las Saucony Kinvara 11, sería confort.

De diseño muy atractivo, con un upper de mesh minimalista de una sola pieza que envuelve el antepié con muy buena sujeción sin ningún punto de presión excesiva (continuando con la tónica de modelos anteriores). El contrafuerte del talón hace que la zapatilla se ajuste a la perfección.

La suela tiene buen agarre, debido a que los parques aún están cerrados en Madrid, la mayoría de la prueba la hemos realizado en asfalto y la sensación ha sido perfecta.

La pisada es muy reactiva, con esa chispa que nos encanta, buen retorno de energía, sin sensación “chiclosa”. Es una zapatilla muy polivalente de esas que todos debemos tener en nuestro “fondo de armario” runner. Es una zapatilla para el entrenamiento diario y la podremos usar en competiciones.

Una zapatilla con muy buena calidad en los acabados, cómoda y muy versátil, desde la primera prueba rinde a la perfección y no vas a necesitar más de diez minutos para adaptarlas y rodar a ritmos medios, con muy buena sujeción y la chispa justa para poder terminar tus entrenamientos en todo lo alto.

Una opción muy recomendable por rendimiento y diseño. Ahora te toca exprimir al tope las horas de running, siempre con seguridad y cumpliendo las normas de seguridad marcadas.